En la vida, muchas veces anhelamos tanto lo que no tenemos,
que olvidamos las cosas que tenemos.
Nos enfocamos tanto en lo que nos hace falta, que pasamos
por alto aquello con lo que ya contamos.
A veces, le pedimos tanto a Dios que nos olvidamos de darle
las gracias por todo lo que nos ha dado ya.
Detente un momento, sólo un momento.
Ahora, has este sencillo ejercicio para recordar como Dios ha cuidado de ti a lo largo de tu
vida… has una lista de todo lo que te ha
provisto hasta este momento, desde lo más importante para tu vida hasta lo más
mínimo. Trata enumerarlo todo, sin olvidar los más pequeños detalles: la vida, la salud, la capacidad de respirar, de aprender, tu familia, tus amigos, las cosas materiales y las cosas no materiales que tienes, la ciudad en donde vives, el país en donde estas... trata de enumerarlo todo.
Ahora, toma tan sólo unos minutos y dale las gracias por cada una de esas cosas, y piensa por un momento... si Dios te ha dado tanto en esta vida, ¿crees que no está atento a tus necesidades en este momento?
Agradécele por la manera en que El va a seguir proveyendo para tus necesidades en este momento!
Ahora, toma tan sólo unos minutos y dale las gracias por cada una de esas cosas, y piensa por un momento... si Dios te ha dado tanto en esta vida, ¿crees que no está atento a tus necesidades en este momento?
Agradécele por la manera en que El va a seguir proveyendo para tus necesidades en este momento!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario