miércoles, 23 de julio de 2014

Siendo agradecidos en medio de nuestras necesidades


En la vida, muchas veces anhelamos tanto lo que no tenemos, que olvidamos las cosas que tenemos.

Nos enfocamos tanto en lo que nos hace falta, que pasamos por alto aquello con lo que ya contamos.

A veces, le pedimos tanto a Dios que nos olvidamos de darle las gracias por todo lo que nos ha dado ya.

Detente un momento, sólo un momento.

Ahora, has este sencillo ejercicio para recordar como Dios ha cuidado de ti a lo largo de tu vida…  has una lista de todo lo que te ha provisto hasta este momento, desde lo más importante para tu vida hasta lo más mínimo. Trata enumerarlo todo, sin olvidar los más pequeños detalles: la vida, la salud, la capacidad de respirar, de aprender, tu familia, tus amigos, las cosas materiales y las cosas no materiales que tienes, la ciudad en donde vives, el país en donde estas... trata de enumerarlo todo. 

Ahora, toma tan sólo unos minutos y dale las gracias por cada una de esas cosas, y piensa por un momento... si Dios te ha dado tanto en esta vida, ¿crees que no está atento a tus necesidades en este momento?

Agradécele por la manera en que El va a seguir proveyendo para tus necesidades en este momento!

viernes, 18 de julio de 2014

Creciendo a la imagen de Cristo.


La imagen de Cristo no es un mero ideal para la vida de aquellos que buscamos crecer como personas, más bien es el deseo de Dios para el ser humano que ha entregado su vida a él.

Bien lo dice el apóstol Pablo en la segunda carta a los corintios, en su capítulo 3 y versículo 18:

"Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu".

No será algo que ocurrirá de forma instantánea, pues es un proceso de toda la vida, pero que inicia aquí y ahora, desde el mismo momento en que permitimos a Dios realizar su parte.

Para esto, Dios no nos deja solos ni sin ayuda. Por el contrario, pone a nuestra disposición las herramientas que necesitamos y nos rodea de personas que nos ayuden y guíen, y que a su vez nosotros mismos podamos ayudar a otros a crecer y de esa manera "todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo" (esto lo dice el apóstol Pablo en Efesios 2:13).

Aquí y ahora somos alcanzados por la gracia de Dios, siendo moldeados y capacitados por el Espíritu Santo  para recibir la sanidad que nuestra vida necesita y comenzar a crecer hasta llegar a ser conformados a la imagen de Cristo, nuestro gran maestro.

Ahora, la decisión es tuya.